lunes, 14 de enero de 2008

INCANTATION - Onward to Golgotha


Incantation conforman uno de los pilares básicos en la historia del death metal. Su sonido ha trascendido las barreras y escollos de la escena underground y se han convertido en referente mundial para multitud de bandas. El álbum al que dedicaré mi análisis es Onward to Golgotha, su debut. Lanzado en 1992, este disco supone un punto de inflexión en la creación, desarrollo y consolidación del género musical al que pertenece. El enfermizo death practicado por John McEntee y sus acólitos aquí, resulta en una apoteosis de oscuridad perpetua, rugidos infernales y brillantes riffs, cuya esencia nos traslada a las moradas donde habitan los señores del Averno. Hallaremos claras reminiscencias del doom metal, pues la extrema pesadez y el monolítico delirio auditivo de tal estilo impregnan inextricablemente los temas y consiguen transportarnos de modo ineluctable a lóbregos paisajes de muerte, podredumbre y blasfemia vil e infame. Como si de un relámpago se tratara, en ocasiones puntuales surgen espontáneos y febriles solos de entre la tétrica y desquiciante amalgama de resonancias presentes en el álbum. Hacia el Gólgota viajas cuando los oídos captan semejante envite de emociones extremas y mensajes pérfidos. El martirio de Cristo representa para el emporio musical de la tenebrosidad y las tinieblas un inefable pozo del que extraer contenidos sonoros maravillosos, auténticos deleites. La magnificencia sublime de Onward to Golgotha radica en su capacidad para conmover y sorprender a pesar de los años transcurridos y anejo a ésta es el poder situar a Incantation en una cumbre muchas veces inalcanzable e inexpugnable.